martes, 15 de diciembre de 2015

PÁSSIM II


Imagen obtenida de:
http://imthedamnantichrist.tumblr.com/post/124345557894/gorgeus

Dónde están las noches
en que bebía mientras contaba
las piedras y las motas que se escoden en los rincones de las aceras.
Dónde está mi impulso que tanto me agrada
y me lleva a exponer mi vida al filo del peligro.
Dónde están las gaitas, los hombres encuerados,
las mujeres desnudas que antaño merodeaban en la
habitación vacía que es mi mente.
Dónde asiento mi semen sino es en mi mano
cada vez que me deprimo y la luna me sonríe.
Dónde recupero la confianza que mamá
abandonó en el temor cuando supo que fumaba marihuana.
Dónde se encuentran los cambios
cuando todos los días
son días de un <<mañana será otro día>>.
No quiero un gato azul
ni un traje morado, mucho menos la corona en mi cabeza
ni el mérito de la poesía en mis labios.
No quiero un amor que me eleve:
me gusta caer,
saludar de cara a las ratas,
rechazar la salvación de manos que no sean las mías.
Dónde están mis noches
dónde están las tuyas,
acaso asfixiándose en la trampa de las redes sociales.
Dónde encuentro un cigarrillo
entrada las 12 de la noche en un barrio obrero.
Dónde lleno la boca de cebada
sin morderme
la lengua al soñar.
Dónde puedo decir que nunca llegue tarde
sin que la apreciación sea inoportuna.
Dónde están aquellas noches
en las que los búhos sonreían
y no me asustaba,
en la que un trabajo no me agobiaba
y los parques a las 11 de la noche
estaban libres de liebres, gibaros y barristas.
El pensamiento es una traición a la Humanidad.
Juan Pedro Pablo

jueves, 3 de diciembre de 2015

EL CADAVER QUE ME CAMINA LOS LABIOS


Juan Pedro Pablo
Al compás de un Nirvana
expreso mi situación,
no es una mujer mi inmutación
ni la embriagues la razón de mis conflictos
pero su cuerpo aún me arde en mis
añoranzas.
Dime que lo correcto fue asesinarte 
con mi indiferencia,
no quise olvidarte
tan sólo sepultarte 
para que tu nombre
no me hiriera el futuro...
Un hombre que entierra
sus inseguridades entre
la rabia que como de las 
carnes de mis padres:
estoy tan sólo pero está bien.
Tan excitado por guardarme el sol
en el vientre 
y vomitarlo con cada herida
que se me abre al día...
Me gusta, quiero asesinarte
envolverme en tus sabanas.
Una cerveza, un cigarrillo 
un escondite 
en el que me refugio
cuando la ciudad 
no me revela su nombre
y la expectativa
me arde en las venas.
Soy una leyenda que no tiene
transmisor, una memoria
que asegura su olvido...
Soy la ciudad cuando duerme
y sueña con invadir los cielos
que contamina.
Soy un poeta hablando de la pena
y el hambre,
soy el gato que duerme en 
la estela del farol...

Soy el recuerdo
haciéndose olvido...

domingo, 29 de noviembre de 2015

lunes, 16 de noviembre de 2015

Desvaraciones por la Troncal Calle 80- No hubo dinero





Bueno, esta vez les hablamos desde los sentidos que se dilatan con el alcohol.

Con los minerales solidificados y con los ojos como los extensores del ano,

desde una juventud que se vacía como bolsillos donde nunca hubo dinero.

Pasen y disfruten, el mejor  escenario somos nosotros mismos

y la mejor emoción viene de la risa que nos generamos con nuestros actos.


¿Quiénes somos?

sábado, 27 de junio de 2015

EL PROCURADOR GENERAL DE LA NACIÓN ME SALUDÓ EN LA CALLE


En el mundo en que yo vivo el tiempo es amigo y a veces enemigo, me engulle con sus fortunas y cuando más cómodo me hallo me sorprende con sus infortunios: el tiempo lo tengo ahora en una lata de cerveza y en otra mano fría; bebo y aprieto con fuerza hasta darme cuenta de lo obvio: ¡qué solo estoy!, y no tengo más que mi persona - construcción social que me asquea- y un poco de dinero para saciar mis carencias emocionales, otro poco más para instigar las penas que prometen aparecer con cada si y no que ofrezco como respuesta a las proposiciones vacías de las personas.
Mañana estaré seguro: no habrá más novedad. En una silla contaré el tiempo que ha pasado desde que ese culo que parece dos lunas me hizo vitorear contra su superficie.
Quién soy yo esta noche más que una mezcla de cordura y odio que muerdo en silencio. Quién soy sino más que alguien que ve en los otros su propia condición y ve en ella algo tan artificial como natural, algo tan humano que asusta. La lujuria es el mayor propósito humano: no es pecado, es virtud y anhelo. Esto es lo que dice un adulto joven, esta es la mentira que se cree ahora y de la cual renegará cuando lleguen los treinta. La vida es un sin fin de encuentros con verdades y mentiras, una rotación de gustos, una negación de lo que hoy nos identifica pero mañana nos avergüenza.

Calculo unas tres horas de sordidez. Me explico, he estado en cama mirando por la ventana de mi cuarto y contando los aviones que pasan veloces, siempre se ven tan imponentes, con su demostración de la supuesta conquista humana sobre las condiciones naturales, con sus horarios programados y sus distancias lejanas que añora el soñador pero que si se cumple su fantasía dará cuenta que una ciudad es al fin de cuentas una ciudad: el arte de lo muerto retratando el engaño de lo vivo. Pero creo que nos encanta el olor a muerte, su sabor, inclusive su color, hasta me atrevo a decir que sus comodidades, por eso es casi imposible negarse a la ciudad: pan y circo, no, de pan poco, mucha hambre hay por acá, de circo, por el contrario, hay mucho  y las ciudades son el coliseo romano de la modernidad.
Sin duda alguna es necesario el conocimiento de  la rama urbana en el entendimiento de las ciencias sociales, no sean hijueputas, ya es hora de humanizar un poco este matadero en el que nos confinamos.

Qué día, en la noche, estaba caminando por el centro de mi ciudad y vi como de la parte más alta de la Torre Colpatria explotaban fuegos artificiales -la pirotecnia es de esas pocas cosas que dadas su primeras condiciones me generan vergüenza pero dados sus usos alternos me generan un éxtasis, una sensación de tregua con lo destructivo-, parecía un falo estallando después de una desesperada contención de placer, su semen de colores brillantes y ardientes estallaban sobre todo el cielo y regaban a la luna con su espontaneidad. Quise llegar a casa y editar una foto de esa <<imagen mental>>, el resultado varió mucho pero conseguí algo que medianamente me dejó satisfecho: no tengo los recursos necesarios para editar decentemente; nuevamente el lema de este grey salió a flote: no hubo dinero.


Lo sé, es triste.


Vitalismo vs. Racionalismo, mi constante; mi posición más bien tiene algo de ambas.
El contacto...Si, el contacto supone el acercamiento de dos personas, la vivencia del amor y de la sensualidad libre de juicios,  es decir, el contacto es la manifestación natural de dos personas ante la opresión racional de la sociedad.
-Desviaciones, puras desviaciones- , - ruptura psíquica:

Tu cuerpo no es pecado,
es salvación,
tus formas son sinceras
como lo es la muestra
de tu sensualidad escueta:
eres pan para esta boca sin dientes. Vida
para la muerte que nos circunda en horas
en las que nos rendimos como esclavos
de la vacuidad, su desespero y la moral.

Una noche es luz entre los deseos que nos
motiva tu entrepierna:
tu vagina es el paraíso perdido
de los hombres circunspectos.

- Reivindicación de lo inmoral-,  vi la torre estallar y quise ver arder los bancos, y no lo digo figurativamente, realmente deseo vivenciar el día en que los edificios del poder ejecutivo- ¿es que acaso la rama del poder ejecutivo no es más que la defensa de la propiedad privada? Ay, perdón, verdad que no, es un poder del Estado-  ardan y con ello todo símbolo que precede a cualquier forma de gobierno. Sus bancos, su dinero y su religión no dan por resultado más que una moral que sirve para ellos y de la cual nos hacen servir para doblegarnos a sus patéticos juegos de niños-hombres-todo-poderosos. Y la noche continua y ha pasado otro avión, tal vez vaya a un lugar que con el sueldo de mierda que promete ofrecerme mi profesión no podré visitar y el cual deberé conformarme de disfrutarlo con mi imaginación y las imágenes de google; se está haciendo tarde, y sólo me queda por decir que este texto tiene por motivación el ser como una misiva que le entre vía anal al procurador general de nuestra optimus patria, y no señor Ordóñez, no es un ataque en contra de su persona, es un arguya en contra de los poderes simbólicos y su regulación - en realidad, privación-  de las libertades humanas. 
No se sienta rezagado, yo también pienso a veces que muchas personas me odian.



Juan Pedro Pablo 


sábado, 20 de junio de 2015

MAMBRÚ SE FUE A LA GUERRA: NADIE ME ADVIRTIÓ QUE NO ERA UNA OBRA PARA NIÑOS

El típico arte clásico de la inspiración: no llena nada sino la sensación de torpeza que, se admite, nos hacen sentir los días perdidos. No llega, no llega... y mi cuarto está muy vacío, es más grande, más iluminado, inclusive tiene más cosas que el anterior; lo pienso, no hay duda: este cuarto está más muerto. Cuanto más cómoda la vida más vacía se torna la misma. Que me espere el inicio de la semana, su transcurso y su ilusión de fin, los días no son más que un sin fin de hojas de calendarios que caen en la basura, que esperan a ser llevados por la fuerza de nuestros dedos, de ser ahorcados, estrujados, masticados, digeridos y -pica- vueltos a la pared para denotar los días que ya marcamos con una equis y los que esperan llegar con sus supuestas importancias en un círculo. Pero agradezco la circunstancia que hoy en día me corresponde: no debo trabajar. Eso para los demás es valor, además, virtud..., para mí es como ver el lirio en la boca de una tortuga, o como una rata durmiendo en brazos de una doncella, o tal vez como un hombre caminando sobre la superficie de la mar, o como dos arrepentidos regando el alcohol al suelo: es un absurdo y un despropósito. Y claro que lo sé, mañana me comeré estás palabras con la cuchara del ego cuando tenga que madrugar y cumplir con deberes que no decidí escoger pero que me otorgaron por mi condición de ciudadano; y claro que lo sé, la literatura es muy pretenciosa como ambiciosa su sed de ignorar, pero acá, en esta tierra, si no hablo por los demás al menos lo haré por mí: ya estamos cansados y hasta asqueados del Realismo. Póngale un gramo acá o allá de agotamiento, sea en las razones o en los ímpetus, el humano siempre concluirá en la misma situación: en las manos la imaginación y en la cabeza una cuerda con nudos que más se aprietan. ¿Y qué las aprietan? Bueno puede ser una resaca, drogas que se destilan, penas antiguas y actuales que llevan nombre y vagina, sueño, o sencillamente la mejor de todas, la inspiración corriéndose en tu cabeza mientras buscas un esfero o un lápiz de mierda con el cual escribir lo que un efecto perecedero de placer generado por constructos hipotéticos y factibles llamado cerebro te hacen pensar en breves transposiciones de imágenes que no logras captar por el estupor que nos acompaña nuestro sueño plácido (a lo que me refiero con toda esta palabrería es a la esencia de todo poema: la pereza; creo que me han dicho que todo arte es poesía, sin duda alguna todo arte es un quehacer de la pereza y esta un resultado de nuestras preguntas filosóficas sobre la ambigüedad existencia-inexistencia. ¡Bécquer, como baila tu cadáver esta noche conmigo! )
Lo sigo pensando, ni con un cuadro, ni si quiera con cinco, mejora el aspecto de ésta habitación.
Guardo un papel, siempre está conmigo, lo usé como una nota hace un tiempo y hasta el día de hoy aún insisto en cargarlo para leerlo y acordarme de lo que escribí en el.
La nota tiene una mancha transparente -no sé qué es, a lo mejor si le pregunto al hombre que fui ayer lo averigüe, pero lo que fui ayer no me interesa ser hoy- en la esquina superior derecha, expresa lo siguiente: << el lápiz está resguardado donde no llega la luz del sol..., dentro del tanque del sanitario>>
Juan Pedro Pablo

HEMOS ENCONTRADO LA SERIE DE FOURIER EN LA ESTRELLA DE SEIS PUNTOS DE DAVID

Juan Pedro Pablo

Hubo una época en la que los universitarios, para ser más concretos, los estudiantes, éramos tomados en serio.  Nuestra voz de inconformidad transformaba el mundo. Ahora nos limitamos a beber y drogarnos, a leer en silencio, que es necesario pero que se torna vacuo cuando a todo esto subyace el miedo y la brevedad.
Si te drogas y bebes hasta el desmayo al menos hazlo para asumir una rebeldía que haga tambalear al status quo; que el placer no se limite al ocio expectante e indiferente: volvamos a entender y a vivir el ideal de la Concupiscencia. El placer también es una herramienta política.
Criticamos a nuestros padres y ancianos cuando lo único que hacemos es prepararnos para vivir la languidez que los hace postrarse como esclavos y creyentes al credo del trabajo mientras el mundo al cual amaron un día con pasión arde entre los productos de sus errores  y decisiones; como esclavos nos estamos moldeando a semejanza  de nuestros referentes. Tampoco los juzgo. He conocido viejos que me han dicho cosas como <<Dios es materia. El tiempo es Dios>>. Tarde  pero han entendido que el cuerpo y el contacto es lo único necesario para reconocernos como diferentes, el ideal, o siendo más concreto, el pensamiento racional  es muy general y demasiadamente objetivo en sus demandas: yo no quiero que se me respete, se me fraternice y se me empodere por considerarme un hecho social esquemático e igualitario a los demás, quiero que se me reconozca por mis diferencias, por ende me niego a reconocerme en sus ideologías, en sus nociones de igualdad y justicia; si por el pensamiento  y sus instituciones fuera todos seriamos hombres blancos. El cuerpo, no como idea lógica, sino como experiencia es el medio de volvernos tan profundamente humanos que el concepto de civilización se haría innecesaria porque no habría que educar ni  retener: la civilización supuso para el ser humano el abandono de su libertad.
Sueño con una nueva era donde el pensamiento no se cierna sobre nuestros actos, una era en la cual se deje atrás lo que nos ha dividido y a su vez ha querido unir bajo un dictamen de aborrecimiento a lo distinto, a lo negro, a lo gitano, a lo anormal, con un fascismo que todos amamos pero que muchos negamos, ¡qué cómodos nos sentimos al lado de lo que comparte nuestras mismas características pero como odiamos y sentimos con la ofensa que nos causa ver a quienes rozan los límites de nuestro pudor!, el pudor, que palabra más asquerosa e inocua, es el hijo de la sociedad, producto del matrimonio con la moral, apadrinado por la civilización, amparado por la constitución y defendido por los cadáveres que cabalgan sobre la cruz romana.
Soñar, es la única posibilidad que nos queda. La imaginación ha muerto. Volveré sobre mis pasos cuando tenga 30 años y odiaré como pensaba a los 21, lo odiaré porque seré lo que una vez critiqué…En este mundo pareciera que se pudiera escapar a todo menos al deber. Pronto me graduaré y mamá comenzará a exigirme dinero, la literatura de seguro no me lo dará, subirme a Transmilenio me resultará harto, y regatear con poemitas me dará apenas para el pasaje de venida a casa; pronto el deber social me llamará  a la puerta, y luego al estómago, luego a la carne y cuando insista cual evangélico a los huesos, por ultimo golpeará a mi cerebro y me dirá: <<Tú escoges: la comida o el ideal>>, y sí, lo sé, los escritores vivimos del ideal, del Utopismo y del Realismo, pero también vivimos de ver la casa con un mueble, del refrigerador con comida que no apeste, de arroz, a veces maíz y otras veces sardinas, de una habitación que nos auxilie del frio y si no hay una habitación una mujer, o un vino y un cigarrillo; ser escritor es quererlo todo y no tener nada, ser escritor es estar dispuesto a abandonarlo todo y poseer lo único que nos llega sin cuestionamientos: la nada. El oficio del artista es debatirse la vida con carne magra en el plato o la muerte con un plato lleno de migajas de pan negro. Todo implica un sacrificio, no, nada de eso, todo implica entregarse a la habilidad y al juego del azar: soplemos los dados, cualquier número es ventaja cuando ni siquiera se tenían los dados al partir de esta aventura que llamamos sentir.
La sociedad tiene miedo a la diversidad, miedo que manifiesta con la censura de la sensación, con el castigo al cuerpo y su adoración al control absoluto de los impulsos carnales, con el ejercicio de su moral ambigua, son viejos y están cansados… su frustración la reflejan con su ineptitud, lo saben, les falta algo, algo con lo que nosotros contamos: la juventud.  
El gobierno, la democracia, el socialismo, el fascismo y las diferentes formas de dictaduras son fenómenos que resultan del miedo al contacto, a la unión de cuerpos y sensaciones (el proletario aborrece al aristócrata y éste último teme al primero). Por eso creo que la Anarquía y el Nihilismo serian la mejor y más altiva forma de <<organizar la libertad>>, tal vez, porque son la forma más natural de contacto humano; nuestra razón primitiva rompiendo el esquema de la civilidad. Ellos, los civilizados, le tienen miedo al ejercicio de la individualidad, a nuestro placer liberador; hablan de la industrialización y sus importantes logros pero la industrialización no supuso el control de la Naturaleza, supuso la pérdida del control sobre nosotros mismos.

Me timbran los huesos…
Aún no he visto ni siquiera de lejos el inicio de mi sueño: viajar por el mundo entero. Definamos mundo: la extensión de geografía que el dinero me permita conocer. Ha sido una temporada provechosa, sin embargo, he perdido contacto con la ciudad, con sus calles, sus historias, he perdido contacto con mi cotidianidad (esto desde la definición de Michel de Certeau). Mis cambios de relaciones de ciudadanía han sido radicales, de desenvolverme en Chapinero durante 4 años a socializar en Suba Tibabuyes en los últimos 6 meses. Y no quiero dar a entender una suposición de Clasicismo o prejuicio pues en ambas zonas se encuentra casi lo mismo: vida y muerte. Empero, Suba no me ha causado el impacto psicológico y físico que Chapinero y otras localidades de Bogotá si han logrado. No me quiero apresurar pero esa tierra parece muerta en el día y en la tarde, situación que no es la misma en la noche, puedo decir que de noche Suba es hermosa…si se camina seguro o se va en un carro, acá llegar vivo a casa ya parece ser una proeza. Me refiero a esta sensación de estrabismo y ausencia emocional por el hecho de que sus calles no son atractivas al ojo realista, toca imaginar mucho pero ni siquiera sus aceras ni sus casas permiten el ejercicio imaginativo, están tan vacías y carentes que no propician nada. Suba es una quimera de sensaciones y percepciones, se encuentran varios matices que se ignoran en localidades como Engativá en la cual resido, y a pesar de que dicha tierra me parezca inerte he de decir que ha sido de las mejores experiencias puesto que a mi fantasía de escritor le hacía falta reconocer las relaciones comunes de deber y trabajo, de desesperanza y añoranza; situaciones que no vivía intensamente desde hace unos dos años. No me gusta pasar largos tiempos en serenidad, soy de los adictos a las adversidades, a las mareas altas y estrepitosas, me gusta ser el timonel que se entrena con los mares difíciles. Y aunque Suba me haga morir la imaginación me hace revivir la sensación, y ambas me son provechosas al momento de escribir e indagar el mundo que me corresponde, con sus épocas, sus gentes y sus problemas, los suyos los míos, lo que nos hace iguales son nuestros fracasos y sufrimientos.
He estado mordiendo las fibras de la Dama de Cabellos Ardientes en los días anteriores, en realidad lo hice sólo dos días, ambos en compañía de mi hermano de alma, no mencionaré su nombre para no exponerlo. En nuestra divagación tocamos temas como el viaje en el tiempo, las pruebas que contradicen las teorías tradicionales de la arqueología, la física de las ondas, la naturaleza del ser y del cosmos y algo de literatura para variar. Partiendo de una estrella de seis puntas – la estrella de David- generamos una división de tiempos, 12, 3, 6 y 9, a continuación  hicimos un cálculo de tiempo que creíamos había sucedido por el influjo de la Dama, calculo que realizamos dos veces, una proyectada al futuro y otra al pasado, ambas arrojaban el dato 1.5, hicimos sumas a cada una de las divisiones de tiempos con este valor y cuadraron perfectamente para arrojarnos un número neto de 8, a continuación procedimos a dividir la estrella entre los valores que hallamos… lo que sucedió a continuación nos sorprendió: hallamos figuras cubicas dentro de la estrella de David, divisiones espaciales, dimensiones, con un total de 12, seis que corresponden al primer plano y las otras seis al segundo plano opuesto, además, encontramos que todo el circulo con el que circundamos la estrella formaban triángulos; mi <<hermano del alma>> más experto en el área de la trigonometría me dijo que podríamos hallar un valor de Seno con los datos que habíamos obtenido, sin embargo, al saber de la dimensión opuesta de la figura me dijo que existía un modo de calcular dichos espacios: la Serie de Fourier, esta parte no la explicaré, no tengo los conocimientos, lo dejo al deber del lector, pero su aplicación es hermosa… , medición acústica, inclusive armoniza cálculos complejos de Senos. Indagando en el tema de la velocidad de la luz encontramos que la potencia es de 1015, precedido por el valor 9.46 – hora en la cual hicimos la pregunta de cuánto tiempo creíamos que había pasado: eran las 9:45 p.m.-, al mirar la fórmula de Fourier encontramos que han sido planteadas muchas correcciones y variaciones. Llegamos al acuerdo de que el exponencial de la formula estaba mal y que el valor que debía asignársele era el de 1.5 o 15, valor que estaría en relación a la incertidumbre de querer hallar una medición precisa a los fenómenos que se relacionan con las ondas; la luz es una onda por lo que se sabe. Sería necesario poner a prueba nuestra hipótesis alucinatoria; por lo que he sabido grandes personalidades de la ciencia incurrían a estos métodos para plantear sus ideas, un ejemplo es el de Carl Sagan quien afirmaba que la conciencia se hacía más plena y perceptiva en estos estados…, habría que comprobarlo.  Sin importar que tengamos razón o no, que nuestro encuentro cercano con un fenómeno físico sea cierto y certero, o no, lo importante es que hicimos uso creativo y explicativo con algo que se puede considerar banal,  como el alcohol, como la familia o como tus ideas que no transforman ni cambian nada, ni siquiera a ti mismo. Puede que hayamos sido estúpidos, y es muy probable, me gusta admitir mi estupidez, puede que hallamos jugado con términos y temas científicos muy importantes y de su contenido no hallamos ni comprendido ni el 10%, pero sentir, dado en ese momento, que éramos los poseedores de una gran verdad, de un misterio del cosmos, nos hacía sentir terriblemente humanos y excepcionales. Éramos la juventud burlándose de la configuración del mundo; y la comedia es desde mi parecer la mejor forma de crítica, la manera más bella de generar cambios, es la apnea de la razón humana, nuestra propia vergüenza actuada por terceros e identificada por nuestra <<primera persona>> : ¡y si me equivoco que condenen al teatro y su filosofía! –Jajaja-, dizque agentes del tiempo…, viajando en el tiempo, si, si claro, viajando en el único tiempo posible, el presente... Estábamos muy kantianos. Estúpidos pero sagaces, casi rozando la matriz de la vida. Ya no creo en la juventud y su optimismo pero si en sus desilusiones; el pesimismo es nuestra nueva sustancia vital: ¡viva, qué viva nuestra ignorancia y nuestro infortunio de ser los hijos de la era de la torpeza física! ¡Qué viva la era de la alienación psicotrópica!  
¡Ah!, casi lo olvido. A lo último de nuestro inexorable beso a la Dama vimos que el circulo de la estrella de David era una representación geométrica del Uróboros… ¡Vaya traba!



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